Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘Desahogos’ Category

No, no he roto mi propósito de dejar de escribir poemas. Éste que os pongo aquí lo escribí hace casi tres años. Concretamente el 13 de Julio de 2007. Curiosamente es el último de un cuaderno con un par de cientos de páginas escritas con poemas (algunos a medias, otros repetidos con variaciones…) y tras el cual se quedó en blanco el último centenar de páginas. Tiene mucho que ver con el nombre de este blog y hoy, que me mudo de la casa en la que vivo desde hace veinte años, vuelve a ser actual y adquiere otro sentido más. Se llama

mudanza

Ninguno de ellos puede ver las bocas
que pueblan las paredes de esta casa.
No oyen, no, no oyen
el centenar de bocas
que cubre cada palmo
bajo el papel que arrancan
rollo a rollo.

Únicamente yo escucho su estruendo,
la suma de murmullos
que ensordece el cerebro
igual que un rompeolas que agoniza
bufando y escupiendo.
 
Y entonces me preguntan,
pero yo no escuchaba,
y me hablan y me afeitan
las cejas, la cabeza, …
y me desatornillan las orejas
y me sientan
y meten mis dos brazos en dos cajas
y tiran más y más, hasta arrancarlo,
del nudo que apretaba ya mi voz.
 
Arrancan, continúan arrugando
las huellas de mi mano.
No ven que ahí lloré,
no ven dos caras juntas,
temblorosas
ni la silueta que dejó la risa.
No pueden ver la sal
ahogada en mi botella.
Guardan mi corazón junto a mi lengua
“arriba”, “abajo”, “frágil” y repiten:

-“sus tripas, sus arterias,
los poros de su piel,
¿Los quiere o los tiramos?”

Y miro hacia otro lado y les respondo:
-“Los tiran, sí, los tiran…
no sirven para nada”.

Read Full Post »

Mt, 26

Llegada la tarde, Jesús se sentó a la mesa con los Doce y mientras comían, les dijo: «En verdad os digo: uno de vosotros me va a traicionar. Se sintieron profundamente afligidos, y uno a uno comenzaron a preguntarle: «¿Seré yo, Señor?»
El contestó: «El que me va a entregar es uno de los que mojan su pan conmigo en el plato. El Hijo del Hombre se va, como dicen las Escrituras, pero … »

… Jesús, perdona un momento. No mojes pan así, hombre, que puede hacer feo. Échate un poco de salsa en tu plato si quieres y usa un tenedor… Pero hombre, tampoco vayas a rebañar. Se moja un poquito y listo. No te pongas serio, Jesús, te lo tengo que decir, que luego te acostumbras y lo haces fuera de casa y puede molestar a la gente. ¿eh?.

Read Full Post »

<<principio <anterior

Resultó que Pancho había oído muchas veces a sus hermanos hablar de la familia de Carlota. Sus padres se llamaban “Donluiseldirector” y Doña Melisa. Aunque a ésta rara vez la llamaban por su nombre. Según palabras de los hermanos de Pancho, Doña Melisa era una mujer con una “gran pechonalidad” o, según otros “muy echá palante”, por lo que en lugar de Melisa comenzaron a llamarla “Me-abrupta” y luego “Mepesa”. Con el tiempo habían terminado llamándola entre ellos con todo tipo de nombres, como: Meaísla, Meamortígua o, el favorito de todos, (más…)

Read Full Post »